NAVIDADES DE ANTAÑO
Vuelvan a mi cabeza, una y otra vez,
los recuerdos de antaño,
vividos en nuestra casa
con apenas seis años.
Mi sueño, se recrea en Navidad,
alrededor de un árbol adornado,
y un diminuto belén,
con lucecitas parpadeando.
Cantando villancicos,
y con panderetas en mano;
pasamos las tardes frías de invierno,
con mamá a nuestro lado.
Tazones de chocolate,
bizcochitos y almendrados,
y el olor a anisete,
se repite año, tras año.
Los mayores viven ansiosos,
los preparativos de los reyes magos;
Los pequeños, acostados,
y el silencio de la nocho, envuelve con ilusión,
el dulce sueño creado.
El salón, es un escaparate,
todo está lleno de regalos,
los coches, con sus sirenas,
las muñequitas andando,
y caramelos esparcidos por todos lados.
Lágrimas en nuestros ojos,
jolgorios de alegrías,
mostrando un nerviosismo,
que nos dura todo el día.
Puede, que vuelva a soñar,
con los dulces momentos de la navidad,
pero aunque quiera construir,
todo un mundo, parecido al que viví,
jamás podré salvar, esos seis años;
de verdadera felicidad.
A TAN LARGA ESPERA
De pequeña, vivía con abuela,
y esperaba ansiosa la llegada de mi madre,
que como cada día venía a verla.
Sentada en la ventana de reja,
asomaba la carita,
al fondo un patio con macetas,
y alrededor casitas muy pequeñas.
Mientras, canturreaba iba mirando el reloj,
qué pasa abuelita, se ha olvidado de nosotras dos.
Tranquila, mi vida, viene de muy lejos,
está lloviendo, y hace mucho frío,
pero verás como llega,
y te sorprende con un regalito.
Escucho sus pasos, mamá ya está aquí,
me da un besito, ahora estoy feliz.
Sus manos están frías,
me funde en un fuerte abrazo,
y sentada en su regazo.
pasamos las tres sentadas un buen rato.
Es tarde mi amor, debo irme ya,
aún no ha anochecido, y cuida de la abuela,
que mañana, estaré contigo.
Y llorando corro tras ella,
esperando volver a verla,
no faltes, mamá,
estaré tras la reja.